lunes, 1 de febrero de 2016

Super Migral

Nubes de migraña
invaden la ciudad
(parece que una gárgola
adicta al sushi
aceptó el soborno…)

Mientras tanto
a la sombra de las murallas
un robot reluciente
escupe cápsulas rojas
que son el orgullo de la compañía
y hace brillar los leds
de  la sonrisa indulgente
que distrae la avenida…

¡Callen todas las alarmas!
No hay por qué temer
en menos de una hora
el milagro estará hecho
sus cabezas volverán a correr
a la velocidad de mil megas
y otra vez arriba
y otra vez arriba…



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