I
En la contemplación del canto de mi padre
En la contemplación del canto de mi padre
nació el
poeta…
Ver a ese
hombre fuerte ablandarse
mostrar su
otra orilla
con la piel
roja
y las sienes
desesperadas
arrodillarse
a pedir un último deseo
dejar su
carta en una verja oxidada
por el único
milagro
de ser
escuchado por alguien
me dieron el
coraje de escribir..
si tal
metamorfosis era posible en su canto
todo era
posible en la poesía
y era más
valioso entregarlo todo en ese instante
que perecer
a salvo toda la vida
de la
metáfora exacta que desenmascare a la muerte
de la
guitarra espejo de nuestra nostalgia…
Y bastó solo
ese instante
no el
machaque ni la perseverancia
fue un rayo definitivo
que abrió en mi pecho un camino
de
atardeceres y charcos
de girasoles
y lejanías…
una huella
honda a la que hoy retorno
tras el
perfume de nuevos versos…
II
Y vinieron
los bosques y el viento
el pan
recién horneado
los viejos
parrales
las
canciones tristes
los abuelos
los
reencuentros y las despedidas…
El paso del
tiempo
los libros
la lluvia
las primeras
cicatrices
el beso en
la frente
y las
cosquillas
Pronto me
quedé mirando el mar
las
estrellas
las niñas
el amanecer
y los horizontes
la luna
y la
lejanía…
Me pregunté
por qué la guerra
por qué el
dolor y la codicia
por qué
existo yo y por qué la muerte
y algunas
noches no dormía…
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