lunes, 1 de febrero de 2016

A veces…

Es necesario alejarse un poco de uno mismo
irse a los montes
del propio desconocido
a palpar la trama de la oscuridad
el punto ciego de la espalda
el que solo puede tocarse
con la mano del otro..

Otras veces
es necesario un eclipse
ponernos al centro
de nuestras luces y sombras
y reconocernos tanto en el fulgor
como en la penumbra…

asomarnos al precipicio
de nuestra dualidad
a escuchar el eco de lo que decimos
y al menos por un instante
dejarnos de insistir con la opinión
dejar de confirmar teorías que solo se comprueban
en el lado cóncavo de nuestra mirada…



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